labrujaMar
Entre cosas que encontré por ahí, aparece este escrito-denuncia, y la verdad que con toda razón... basta de mentiras!
Los historiadores DEBEN enseñar LA VERDAD!Por Argelio Santiesteban* (Caiman Barbudo)
Se dice –con toda la razón capaz de albergarse bajo la bóveda celeste– que la ignorancia es descocada, desaforadamente atrevida. Sí, la estulticia se muestra en cueros, desvergonzada, a calzón quitado.
Esa idea me vino al occipucio cuando hojeaba el libro Breve historia de Cuba (1), de Jaime Suchlicki, publicado en la Florida.
Los dislates, en este engendro infeliz, ya saltan a la vista cuando se pretende historiar los mismísimos días inaugurales. Nos dicen que, en 1492, “Cristóbal Colón descubrió y exploró a Cuba” (p. 229). Y los dos verbos contenidos en la declaración constituyen barbaridades que no absolvería ningún padre confesor.
En primer lugar, desempolva el manido tópico del “Descubrimiento”. Ya Eduardo Galeano –con su deliciosa ironía– ha dicho que las legiones romanas, cuando arribaron a la península ibérica, no “descubrieron” esa área, pues ya estaba habitada. Y, que yo sepa, los mal llamados indocubanos eran gente, y no jutías ni almiquíes.
Por otra parte, el Gran Almirante de la Mar Océana no “exploró” a Cuba en su incursión. Dio unas cuantas vueltecitas por la costa nororiental. Envió a tierra a una avanzadilla, primeros europeos que vieron fumar. Dijo aquello de “ninguna cosa tan fermosa vide”, cliché que repetiría en otros parajes, pues la riqueza literaria no era su fuerte. Plantó una cruz en Baracoa. Y se largó hacia Quisqueya. Pero el territorio del archipiélago permanecería inexplorado hasta muchas décadas tras el desembarco de Diego Velásquez.
Estimados acompañantes en este accidentado viaje libresco: movámonos en el tiempo para saber que “bajo la administración de Carlos III (1759-1788) se convirtió en un monopolio del gobierno” la comercialización del tabaco (p. 22). Cualquier mediano conocedor del ayer cubano sabe que los vegueros protagonizaron, en la primera mitad de los 1700, varias asonadas, por el trato abusivo que sufrían bajo el estanco. Por lo que dice el libro, da la impresión de que a los isleños de Jesús del Monte no los ahorcaron por rebeldía, sino que su diversión preferida estribaba en balacearse al extremo de una soga. (El propio autor se contradice en la p. 36)....
....El siglo XX no queda a salvo en cuanto a las meteduras de pata, en las cuales el doctor Suchlicki resulta un indiscutible perito ejecutor. Así, nos informa que la Primera Intervención se mantuvo durante “dos años” (p. 69). La más elemental aritmética de bodeguero permite saber que entre el momento en que se inaugura 1899 y el 20 de mayo de 1902 media un lapso temporal superior a los tres años y cuatro meses. Pero el autor tampoco es diestro en tan pedestre cómputo....
...Todo esto me trae a la mente cierto comentario que, ante la incoherencia, suele proferir el actor Mario Limonta, cuando en un programa radial humorístico rezonga: “Caballeros, esto no es serio… ¡esto es bufo!”.
*Argelio Santiesteban (Cuba, 1945): Periodista y escritor. Recibió el Premio Nacional de la Crítica.
SI QUIERES,
ver a las ganadoras de
"LA LOCURA": Amanda, por su blog:
*A veces cuando menos lo esperas pasa*
y el "ATREVIMIENTO" : Brujitalolis por su blog:
*Lo que nadie quiere saber y sin embargo todos se enteran*
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